Encontré un clip debajo del teclado. Ya llevo 41.
Pregunté para qué sirven. “Para que las cosas no se separen”, me dijeron, y siguieron en lo suyo.
Me quedé viendo los 41. Ahorita ninguno está deteniendo nada. Nada más están ahí, por si se ofrece. Creo que mucha gente es así. Lista, sin hacer ruido, para cuando alguien la necesite.